Lunes 08 de Febrero de 2010

 






 

El 10% de los Mexicanos han padecido depresión en algún momento de su vida

La depresión es un problema de salud que requiere diagnosticarse a tiempo y evitar que se confunda con simple tristeza o desgano, sobre todo en épocas como la actual de fin de año, en la cual puede presentarse, por ejemplo, ante el recuerdo de un ser querido, señaló el doctor Lauro Suárez Alcocer, subdirector de Investigación, Desarrollo y Salud Mental del Consejo Nacional de Salud Mental.

Explicó que se estima que el 10% de la población en México sufre depresión en algún momento de sus vidas y que de acuerdo con el Programa de Acción: Salud Mental, se estima una prevalencia de 12% a 20% entre la población adulta de 18 a 65 años.

Asimismo, dijo, una de cada diez personas que acuden a los servicios de atención primaria presenta depresión -considerada una de las enfermedades más discapacitantes- la cual generalmente no es identificada y mucho menos tratada con oportunidad, por lo que se llevan a cabo acciones para que el personal de las unidades de salud tome en cuenta la importancia de su diagnóstico oportuno.

El especialista definió a la depresión como un trastorno de emociones, por el cual el enfermo pierde la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, asume una conducta de poca vitalidad y de tristeza, inseguridad y cansancio exagerado; suelen aparecer sentimientos de culpa y venganza, una visión muy sombría del futuro, alteraciones en el sueño, en el apetito y en el deseo sexual, así como dificultad para relacionarse con las personas.

Este padecimiento se puede clasificar en dos tipos: la primaria, que es aquella por la que el paciente acude con el médico para ser tratado; mientras que la secundaria o enmascarada se presenta cuando la depresión acompaña a un padecimiento médico, el cual puede alargarse y en ocasiones empeorar pos su causa.

El doctor Sánchez Alcocer citó que entre los factores que inciden están los de tipo biológico (hormonas, neurotransmisores), los sociales (pobreza, falta de empleo, marginación), los antecedentes personales (cuando desde la infancia se ha mostrado una baja autoestima), y los que son producto de acontecimientos de la vida (ruptura de relaciones, muerte de un ser querido, etc.).

Cabe señalar que las consecuencias de la depresión pueden variar, según el grado de ésta, llevando a quien la padece a un deterioro físico, hasta la última instancia en donde la persona considera seriamente el suicidio.

En este sentido, el especialista reiteró la necesidad de identificar a tiempo este padecimiento, cuyos tratamientos más adecuados son la psicoterapia, realizada por un psicólogo, y el uso de fármacos, los cuales deben ser indicados por un psiquiatra.




 

  Contacto |  Bolsa de Trabajo |   Términos de uso |   Políticas de publicidad